Hace unos días una amiga me contó que uno de sus hermanos ha dejado embarazada a su novia, una chica de 22 años. Él le dobla la edad con holgura. Eso no tiene por qué ser ni bueno ni malo. Parece que él no tenía la menor intención de ser padre ahora. Eso sí es malo. Además, él llevaba meses hablando de marcharse de España. La novia no quería que lo hiciera... Aun sin saber con certeza lo que ha pasado en realidad, la historia tiene una pinta espantosa. ¿Es lícito forzar un embarazo, sin que una de las partes que aporta ADN sea consciente de ello, a fin de tratar de retener a esta persona a nuestro lado? Y ética aparte, ¿compensa?
Nunca he querido ser madre. Por múltiples y variados motivos que para mí son de peso. En el último año, ante la inmimencia de que deje de ser biológicamente posible, he reflexionado mucho sobre ello. Lo cierto es que tampoco he tenido muchas oportunidades de serlo, pero sí tengo muy claro que de haberme quedado preñada sin pretenderlo y sin que el padre lo deseara, habría abortado de inmediato. Y más con 22 años. "Con toda la vida por delante", como se suele decir. El hecho de que alguna vez el padre de la criatura pudiera pensar que le había tendido una trampa habría sido para mí lo peor que podría suceder. No creo que una relación pueda sobrevivir a algo así. Cierto es que tenía clarísimo que ni de coña quería a ninguno de los tipos como padre de un hijo mío y, probablemente, para otra persona eso hiciese la decisión mucho más fácil: una cosa es liarse con alguien para un par de asaltos en la cama y otra muy distinta ligarse a él de por vida por parirle un hijo. Vale que a algunos les da por desaparecer; pero en algunos casos, si no es así, una se busca una condena vitalicia. En mi caso, además, cuanto más me interesa el tipo en cuestión, menos lastre quiero. Y una sospecha de este tipo me parece una losa de plomo. Por no mencionar el hecho de que la separación, como mínimo temporal, de la pareja fuese inmimente. Uffff: además de serlo, hay que parecerlo. Vamos, que para mí la decisión está clara: o pares y no pones impedimentos a que el tipo siga con su vida según lo previsto; o te callas la boca y abortas.
Es difícil --dejando de lado al bebé, quien ni siquiera ha pedido nacer-- saber a quién perjudica más la situación. Lo siento, no le veo ningún enfoque positivo a que esté en camino un niño no buscado. Por un lado, él está mejor situado en la vida que ella. Pero por otro, hay gilipolleces que se cometen con 16, 18 o 20 años, no con cuarenta y muchos: la vida no da de sí para reponerse de ellas.
La historia del hermano de mi amiga tiene muchas papeletas para acabar fatal. Por degracia, el que sea más vieja que el mundo hace también que la estadística esté en su contra.
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